El oso pardo se recupera en el Pirineo occidental, aunque continúa la incertidumbre sobre Canelito

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Según recoge Heraldo de Aragón en el artículo publicado el 25 de octubre de 2026, tras la entrevista realizada a ADLO Pirineo, la población de oso pardo en el Pirineo occidental muestra una evolución positiva, con alrededor de 16 ejemplares identificados entre Navarra, Aragón y el Bearn francés.

Tal y como hemos trasladado al diario, el núcleo osero occidental ha experimentado un «lento pero firme resurgir» gracias al trabajo de seguimiento y a los esfuerzos de conservación desarrollados durante las últimas décadas. Entre los avances más esperanzadores destacan el nacimiento de nuevas camadas en la zona, incluido Trepador, el primer osezno nacido en Aragón en 50 años, así como la expansión de la presencia de la especie por nuevos territorios.

No obstante, sigue preocupando la ausencia de noticias sobre Canelito, nacido en 2004 e hijo de Canelle, considerada la última hembra autóctona del Pirineo, abatida en una batida de caza (documental ADLO: Cannelle, 20 aniversario). Canelito es el último ejemplar conocido que conserva genes de la población originaria, un patrimonio genético de gran valor para la conservación de la especie. Desde la Administración no existen datos confirmados sobre su presencia desde abril de 2025, aunque se mantiene la esperanza de encontrar nuevos indicios en los próximos balances de seguimiento.

Esta asociación sigue los pasos de otras que en Francia colaboran en el seguimiento de la especie. De acuerdo con sus datos, la población actual en la zona occidental, a uno y otro lado de la frontera, está conformada por 16 ejemplares en total, desglosados en 3 osas reproductoras, 1 hembra subadulta, 3 machos subadultos/jóvenes, 4 machos adultos estables, 2 machos adultos ocasionales y 3 oseznos del año. (Heraldo)

La recuperación del oso pardo también se enfrenta a importantes desafíos, como la escasa diversidad genética, el riesgo de consanguinidad y los efectos del cambio climático, especialmente las altas temperaturas y las sequías, que pueden reducir la disponibilidad de alimento. A ello se suma la necesidad de reforzar la convivencia con la ganadería extensiva: durante 2026 se han registrado 16 incidentes con osos en la zona occidental, el triple que en 2025, según los datos publicados por el diario.

La llegada de un joven nieto de Neré, el oso más longevo de los Pirineos, aporta esperanzas para solucionar el problema creciente de pobreza genética y consanguinidad. Sin embargo, según comenta Chus Campo, miembro de la asociación, no es este el único riesgo. «El acuciante calor estival y la sequía prolongada que el cambio climático ha traído nos deja un otoño con producciones inciertas de alimentos fundamentales como bellotas y sobre todo hayucos». (Heraldo)

Desde ADLO Pirineo recordamos que la conservación de esta especie debe ir acompañada de medidas eficaces de prevención y protección del ganado, ayudas al sector ganadero y educación ambiental. La coexistencia entre las actividades humanas y la fauna silvestre es fundamental para consolidar la recuperación del oso pardo y garantizar el futuro de nuestros ecosistemas pirenaicos.

Puedes leer el artículo completo de Mª José Villanueva en Heraldo de Aragón, que ha contado con el técnico de ADLO Pirineo Chus Campo para conocer la evolución de la población osera y los principales retos para su conservación.

La población de osos crece en el Pirineo occidental sin noticias de Canelito

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